Hablar de Jaylu es hacerlo inevitablemente de marisco. Van de la mano.Tanto el que tiene una mínima idea de lo que es este restaurante en Sevilla como el que lo visita por primera vez descubre, nada más entrar, la importancia que se le da al marisco en esta casa.

Aquí no basta con que el producto sea fresco o esté vivo, se necesita más. Quizá por este motivo el marisco ocupa un puesto privilegiado entre las preferencias de los comensales que se deciden por este restaurante en Sevilla.

Los amantes del marisco encuentran en Jaylu una amplia variedad de productos de primera calidad. Enrique Caballero Baños, nuestro chef, se encarga personalmente de desplazarse a diario hasta las costas de Huelva y Cádiz para hacerse con el mejor material para su cocina basada en el producto como protagonista.

Una vez en el puerto, Enrique elige personalmente y lo hace gamba a gamba, langostino a langostino y así siempre.

En todo momento se busca dar protagonismo a las especies de la costa andaluza, aunque hay que reconocer que no se renuncia al marisco de referencia de otros litorales como el gallego o el francés. Tal es el caso de las ostras Gillardeau, las vieiras o la almeja fina de Carril. En estos casos se recurre a proveedores de confianza y conocidos tras años de experiencia.

Además de los ya mencionados, en Jaylu también se puede disfrutar de gambas, langostinos, cigalas, gambas rojas, carabineros y bogavantes, entre otros. No obstante, depende siempre de las existencias que haya cada día en la lonja.

El marisco en Jaylu se caracteriza por reunir una serie de condiciones de naturaleza que no la da sólo el hecho de que el producto esté fresco. Que esté vivo no es el único requisito, son las cualidades organolépticas las que en definitiva marcan la calidad final del marisco en mesa.